Día milésimo sexcentésimo trigésimo quinto. Superficie

QUARANTINE-8638

 

Tiempos de flotación, del verbo flotar, sin más juegos de letras posibles. Así estamos, sin más juegos de escapismo posibles.

Limitados a flotar y con la obligación de hacerlo, dejarlo pasar sería conocer algo más oscuro y seguir moviendo las piernas creo que ya cansa. Que nadie te dice que no hundas de vez en cuando la cabeza para ver si la quietud de arriba se compagina con las posibles corrientes de abajo. Entiendo por qué lo haces. Quieres que el horizonte empatice con tus torbellinos interiores. Tú mueves las piernas y dentro se mueve el alma de forma huracanada.

Y presencias la belleza y el horror al mismo tiempo, como en esas películas que el malo no es malo del todo y el bueno te cae mal. Y te sientas en la cama para ver lo guapa que se viste la esperanza de miedo y como el miedo se echa colonia de esperanza, pero tu sigues en la cama sentado agarrando fuerte la sábana sin que te vean hacerlo.

Y este es nuestro presente señores, uno más de todos nuestros horizontes. Mientras esperamos las novedades en el videoclub de la vida esta temporada viene cargada de mierda.