
Uno que vuelve y vuelve porque quiere y porque se lo pide el cuerpo.
Y cerca de las raíces nuevos brotes de alegría y de unión.
Y se sienta donde se sentaba cuando medía mucho menos y mira donde miraba con la infancia y todo ha cambiado y todo sigue igual. Y se da uno cuenta de que envejece. Pero que también es bueno.
Esta mañana he pisado mi tierra con toda la falta que me hacía y he sonreído al monte, a todas las especies vegetales cuyo nombre en latín casi nunca recuerdo y he disfrutado de vivos y muertos con el fresco de estos días.
Y vuelvo a mi vida de todos los días con el culo enderezado.
Buenas noches.