
Me acabo de comprar un billete con una app muy moderna con destino a un nuevo fin de semana para tocarme los huevos.
No sabía muy bien si quedarían plazas y he de confesar que me he puesto algo nervioso al principio. Después mas tranquilo he metido los dígitos de mi tarjeta y he conseguido mi plaza. Es un viaje que me apetecía un montón la verdad.
Un viaje de amor a mi casa, mi nevera vacía y la pasta y los tomates deshidratados que quiero ir gastando. Todo un lujo de detalles y cosas por aprender como por ejemplo ese monstruo de hielo que tiene un martillo grandote en la mano y que quiero matar para seguir avanzando (malditosfrikisdelosvideojuegos).
Entre A, B y C me quedo entre la D de Dormir hasta que reviente la cama y la E de me Explota la vejiga (pero si meas rápido casi ni te despiertas y puedes seguir perreando) y os aseguro que cuando me levante pondré reggaeton, alguna de esas que son feas de verdad pero bailaré como se me antoje que para eso me voy de viaje a mi fin de semana mío.
Y el domingo que es San Halloween, digo San Val(i)entin y me voy a comer una cosa de chocolate que me voy a relamer.
Haber elegido susto.