Esta mañana ni canción de bienvenida ni hostias. Una cagada de esas raras tipo anoche me dolía la tripa y esta mañana parto el baño.
Y mientras tanto tanto mientras. Nos pasamos un pequeño objeto de bolso a bolso y tenemos que averiguar donde está la clave. Quizás fuera del bolso o lo mismo la sorpresa no te gusta tanto como pensabas. A fin de cuentas que importantes son las amigas. Poder compartir anillos que aunque no te vengan bien o se te escurran de los dedos, el caso es poder presumir de oro. La vida dorada como la cerveza tostada.
Me levanto acostado. Y no se si me costará o me acostará el día de hoy pero toca apoyarse en las (tres) galletas Marías.
