Día segundo. Las ganas del principio.

S&J-1
Al principio todo mola mucho. Incluso la gente y uno mismo.
Llega un día que molas menos y la gente que antes molaba deja de molar(te).
En ese momento te gritas pafuera y padentro como si te hubieses pasado con el ajo en la comida.
Y entonces deseas volver a molar.
Pero ya no te toca y te huele el aliento.