
Dos agendas después recuerdo hoy mi aventura por Malí. Dos años después las semillas que mis padres sembraron germinan llenas de alegría.
Regar es hoy un enorme motivo de alegría. Y ahora toca ver como salen las hojas verdes y frescas y poco a poco organizar la tierra para seguir sembrando.
La vida es una suma de consecuencias y muchas de ellas merece la pena fotografiarlas.
África.